El mismo consiste en un sensor de alcohol en sangre que, en caso de registrarse un índice mayor al límite permitido, automáticamente apaga el automóvil.
Estos sensores sirven tanto para el aliento como para las huellas táctiles. En cuanto al primero, éste podría medir moléculas de alcohol a partir del aliento.
Mientras que la otra opción «utiliza la espectroscopía infrarroja de tejido cercano para detectar el nivel de alcohol en sangre», según explica el video.
«El alcohol absorbe longitudes de ondas específicas de luz. Mediante la medición de la intensidad de la luz, el sistema puede determinar con precisión el nivel de alcohol en sangre del conductor», agrega.
En ambos casos, si el conductor registra un índice superior a 0,08%, el coche inmediatamente se mantendrá inmóvil.
Distintas organizaciones que se dedican a la producción o regulación de las bebidas alcohólicas se mostraron en contra de esta iniciativa.
Fuente: infobae







