Por primera vez desde 2011, elevó el nivel de alarma de «sustancial» a «severo» por el peligro de EI
LONDRES.- Diez días después de la ejecución del periodista estadounidense James Foley a manos de un jihadista de origen británico, el primer ministro David Cameron afirmó que Estado Islámico (EI) es «la mayor y más profunda amenaza» jamás enfrentada por Gran Bretaña, lo que llevó a su gobierno a elevar el nivel de alerta terrorista de «sustancial» a «severo».
El nuevo nivel de alerta, que se establece por primera vez desde mediados de 2011, es el cuarto grado en una escala de cinco, y significa que un ataque terrorista es «altamente probable», si bien las autoridades no tienen información sobre un atentado «inminente».
«EI representa la mayor y más profunda amenaza jamás conocida hasta ahora a nuestra seguridad», dijo Cameron, en una conferencia de prensa en Downing Street.
«La raíz de esta amenaza para nuestra seguridad está clara. Es la ideología venenosa del islamismo extremista, que fue condenada por todos los credos y todos los líderes espirituales», sostuvo.
«La brutalidad de EI es una amenaza directa a Gran Bretaña. Podríamos acabar haciéndole frente a un estado terrorista en la ribera del Mediterráneo y fronterizo con un miembro de la OTAN », advirtió.
Según Cameron, la decapitación de Foley a manos de un jihadista con acento londinense «es una prueba clara de que éste no es un problema lejano, a miles de kilómetros, que se pueda ignorar».
«Estamos en el medio de una lucha generacional contra una ideología extremista, que podría alargarse décadas», estimó.
Las autoridades estiman que al menos 500 británicos viajaron a Siria o Irak, donde EI controla grandes extensiones de territorio, y el jefe de la policía de Londres, Bernard Hogan-Howe, dijo que se cree que unos 250 regresaron desde entonces.
Con el fin de combatir y frenar la radicalización de los 2,7 millones de musulmanes británicos, Cameron anunció, además, que su gobierno prepara una reforma legal para facilitar que se les retire el pasaporte a sospechosos de querer unirse a grupos extremistas.
El premier británico precisó que una serie de medidas serán presentadas al Parlamento la próxima semana para frenar el avance del fenómeno de jóvenes que deciden unirse a las filas de EI en Siria e Irak.
Las declaraciones de Cameron llegaron poco después de que la secretaria del Interior británica, Theresa May, anunciara el incremento del grado de alerta terrorista de «sustancial» a «severo», algo que no ocurría desde julio de 2011.
«El incremento del nivel de amenaza está relacionado con los eventos en Siria e Irak, donde grupos terroristas están planificando ataques contra Occidente», dijo May.
«Algunas de estas conspiraciones posiblemente involucran a combatientes extranjeros que viajaron hasta allá desde Gran Bretaña y Europa para luchar en esos conflictos», agregó la funcionaria.
May recordó que el Centro Conjunto de Análisis del Terrorismo (JTAC, por sus siglas en inglés) es el responsable de establecer el nivel de alerta nacional.
«Los juicios del JTAC sobre el nivel de amenaza -precisó luego- se elaboran sobre la base de las últimas informaciones de inteligencia y son independientes de los ministros.»
El organismo «elevó el nivel de alerta por terrorismo internacional de sustancial a severo, lo que significa que un ataque terrorista es altamente probable, si bien no hay información de inteligencia que sugiera que un ataque es inminente», afirmó.
Por su parte, Mark Rowley, un responsable de la lucha contraterrorista, pidió a los ciudadanos que estén atentos y dijo que habrá más fuerzas de seguridad en las calles.
«A partir de hoy (por ayer) empezaremos a incrementar nuestras patrullas visibles y pondremos en marcha otras medidas de seguridad y protección. También intensificaremos nuestras relaciones comunitarias, con el fin de buscar su apoyo y ayuda para mantener a Gran Bretaña a salvo.»
El nivel de alerta fue elevado al máximo (grado «crítico»), lo que indica un ataque inminente, en sólo dos ocasiones: tras un plan para hacer estallar aviones en vuelos transatlánticos, en 2006, y al año siguiente, después de intentos de colocar coches bomba en Londres y Glasgow.
La Casa Blanca, en tanto, aseguró ayer que no tiene planes para incrementar el nivel de alerta por terrorismo en Estados Unidos, pese a la decisión de Gran Bretaña de elevar el suyo a «severo».
«No anticipo en este momento que haya un plan para cambiar el nivel de alerta», dijo el vocero de la Casa Blanca Josh Earnest.
En Estados Unidos, las alertas contra amenazas terroristas son emitidas caso por caso por el Departamento de Seguridad Interior (DHS, por su sigla en inglés) y actualmente no hay alertas en vigor.
Fuente: Lanacion.com.ar







