La asociación Abuelas de Plaza de Mayo rechazó hoy un reciente fallo judicial según el cual el nieto restituido número 95, si bien debe inscribir su nacimiento como hijo de sus padres desaparecidos y bajo la identidad correspondiente, en el mismo acto sustituiría su nombre y apellido por el que le pusieron sus apropiadores.
La sentencia del Tribunal Oral Federal 4 de la Ciudad de Buenos Aires, del 29 de diciembre último, dispuso «inscribir el nacimiento de Federico Cagnola Pereyra, ocurrido el 27 de febrero de 1978 en la Escuela de Mecánica de la Armada, en Avenida del Libertador 8151 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, siendo hijo de Liliana Carmen Pereyra y Eduardo Alberto Cagnola”, y que «en el mismo acto se sustituyera ese nombre y apellidos por ‘Hilario Bacca’, tal como lo llamaron sus apropiadores», señaló un comunicado de la organización.
«Hace menos de cuatro años, el 22 de abril de 2013, el propio TOF 4 condenó a los apropiadores de Hilario, José Ernesto Bacca y Cristina Gloria Mariñelarena, a la pena de 6 años de prisión, por ser coautores penalmente responsables del delito de retención y ocultamiento de un menor de diez años, supresión del estado civil de un menor de diez años y falsificación ideológica de dos documentos públicos», añadió.
El Tribunal calificó a los hechos cometidos por Bacca y Mariñelarena como crímenes de lesa humanidad y consideró probado que ambos sabían “que en el origen de ese niño estaba la actuación de (Guillermo) Minicucci”, un represor del Ejército que actuaba en la Esma y otros centros clandestinos de detención.
En consecuencia, el máximo tribunal penal del país dispuso confeccionar una “nueva acta de nacimiento, con el prenombre y el o los apellidos de sus padres biológicos” y señaló que la misma sería “la pieza final en el reconocimiento de la verdad e identidad de la principal víctima de esos delitos y de los derechos de sus familiares biológicos”.
Fuente: Télam







