El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, anunció que el Poder Ejecutivo enviará al Congreso una nueva Ley de Salud Mental en los próximos días. Aunque no proporcionó detalles técnicos específicos sobre el contenido de la reforma, confirmó que la iniciativa será presentada ante los legisladores como parte de los compromisos asumidos durante la campaña electoral.
La medida representa un cambio significativo en la política de salud mental nacional, un objetivo que el sector libertario ha mantenido como prioridad desde sus promesas de campaña. El Ministerio de Salud busca actualizar el marco normativo vigente para mejorar la capacidad de respuesta del sistema sanitario y garantizar una protección integral a pacientes y terceros en situaciones que actualmente carecen de encuadre legal adecuado.
La nueva ley tiene como objetivo principal superar las limitaciones actuales en el abordaje de casos de riesgo y emergencia. Para lograrlo, se busca clarificar conceptos y criterios, adaptándolos a las necesidades asistenciales específicas de cada jurisdicción del país.
El proceso de elaboración incluyó un relevamiento exhaustivo que incorporó aportes de múltiples actores involucrados en la salud mental: familiares de pacientes, personas con experiencia en trastornos mentales, profesionales de salud mental, operadores judicales y legisladores. Este trabajo colaborativo permitió identificar dificultades concretas que enfrenta el sistema en la práctica diaria.
La iniciativa refleja el compromiso del Gobierno con la modernización del sistema de salud mental, reconociendo la necesidad de adaptar la legislación a los desafíos contemporáneos y las realidades que enfrentan tanto pacientes como profesionales en el tratamiento de problemas de salud mental.







