A cien días del inicio del Mundial 2026 en Estados Unidos, México y Canadá, Kylian Mbappé atraviesa una situación delicada por una lesión de rodilla izquierda que lo mantiene fuera de las alineaciones del Real Madrid. El esguince, que se originó el 7 de diciembre en el encuentro contra el Celta, ha generado un conflicto interno en la Casa Blanca debido a la falta de una solución médica definitiva tras más de tres meses de molestias.
Ante la imposibilidad de resolver el problema con los servicios médicos del club, Mbappé tomó la decisión de viajar a Francia la semana pasada para consultar con especialistas externos. El delantero, quien recibió permiso oficial del equipo, no está conforme con la evolución de su recuperación y busca identificar el origen preciso de la lesión antes del 11 de marzo, fecha crucial para los octavos de final de la Champions League ante el Manchester City. Esta búsqueda de una segunda opinión refleja las dudas que persisten sobre si la lesión afecta únicamente el ligamento lateral interno o si está involucrado el cruzado posterior.
La cronología de la recuperación de Mbappé ha sido inconsistente y confusa. Tras ser convocado pero no jugar ante el Manchester City el 10 de diciembre, sorprendió al disputar completos los encuentros contra Alavés y Talavera. El 31 de diciembre, el club estimó una baja de tres a cuatro semanas, pero apenas diez días después reaparició en la final de la Supercopa ante Barcelona. Desde entonces, ha alternado presencias y ausencias sin lograr recuperar su plenitud física, acumulando apariciones frente a Levante, Mónaco, Villarreal, Benfica, Rayo y Valencia.
El técnico Álvaro Arbeloa expresó su confianza en la recuperación total del delantero, afirmando que el club tiene claro qué le sucede y que esperan que regrese al 100% cuando desaparezcan las molestias. Sin embargo, en el entorno del Merengue admiten que los tiempos son ajustados y que es más probable que Mbappé reaparezca en el segundo partido de la eliminatoria que en el primero, comprometiendo su presencia en el decisivo encuentro del 11 de marzo.
El malestar generado por esta situación trasciende al futbolista y su entorno, quienes consideran que los servicios médicos del Real Madrid no han logrado resolver una lesión que afecta directamente el rendimiento del equipo en una fase crucial de la temporada. Con el Mundial cada vez más cerca, la recuperación de Mbappé se convierte en una prioridad tanto para el club blanco como para la selección francesa, que cuenta con el delantero como uno de sus principales candidatos para pelear por el título en Norteamérica.







