El Gobierno se encuentra elaborando un proyecto de ley para regular el trabajo de los repartidores de comida rápida registrados en las aplicaciones informáticas. Según dio a conocer Ámbito Financiero, la normativa se presentaría en el Congreso en las próximas semanas aunque primero será transmitido desde el Ministerio de Trabajo hacia abogados laboralistas y sectores que buscan representar a los trabajadores y directivos de las empresas tales como Pedidos Ya, Glovo, Rappi y UberEats.
La medida, que alcanzaría al menos a 60 mil personas dedicadas al reparto de comida, promueve la creación de un estatuto nuevo, desligado de la actual Ley de Contrato de Trabajo (LCT), por lo que poseería sus propias definiciones en cuanto a la cobertura de salud, jornada laboral, seguros e indemnización. Una de las diferencias respecto a la LCT será la distribución de las horas de trabajo a cargo del repartidor y no del directivo.
De acuerdo a Ámbito Financiero, la iniciativa buscará dar protección a los trabajadores de dichas aplicaciones móviles que, hasta ahora, trabajan bajo condiciones precarias de contratación, a través de Monotributo, pero sin ligazón con los empleadores. Además, carecen de algunos derechos como indemnización, cobertura de salud y vacaciones. Asimismo, la normativa a presentar también obligarían a las empresas trasnacionales a cumplir ciertos deberes previsionales e impositivos que hoy día no tienen.







