El jefe de Gabinete, Marcos Peña, declaró ante el Senado que el Gobierno está «convencido de que Argentina va a crecer después de un tiempo sin crecer» y que este año comenzará a advertirse «la salida de la situación de estancamiento» gracias a la baja de inflación y a un aumento del consumo que «ya ha comenzado» a registrarse.
Al hablar ante los senadores, Peña sostuvo que el mayor desafío de la administración de Mauricio Macri para los próximos meses es la reducción del déficit fiscal, aceptó que «hay sectores productivos con más complicaciones que otros como las pymes», y ratificó las metas inflacionarias estimadas en entre 12 y 17 por ciento para este año, de 8 a 12 por ciento para 2018 y de un 5 por ciento para 2019.
El jefe de Gabinete Marcos Peña reclamó «separar la paja del trigo» al advertir que «no todo cierre o despido» en empresas se produce «por razones macroeconómicas sino que se debe comprender que «puede haber casos de mala praxis empresarial» que no tienen que ver con una responsabilidad en la política económica oficial. «Sabíamos que la transición económica iba a llevar a una etapa más compleja y compartimos la preocupación», expresó pero remarcó que los indicadores «comenzaron a cambiar en cuanto a empleo y datos de inflación».
El funcionario afirmó que se busca «fortalecer la inversión y exportaciones para generar un desarrollo sustentable» y pronosticó que para este año se «mejora la expectativa de consumo y la baja de la inflación». También aseguró que «a partir de la baja del riesgo país los anuncios de inversión triplicaron los del año pasado» y precisó que en lo que va del gobierno se anunciaron “más de 50 mil millones de dólares de inversiones, de las cuales el 61 por ciento provienen del exterior”.
Criticó «la amenaza de que vamos a terminar como la Alianza cuando tenemos la responsabilidad de no repetir los errores del pasado» y afirmó la «convicción» de la actual administración de que se saldrá «del deterioro en que nos han dejado al país», en una de las pocas alusiones que formuló a la herencia recibida. Rechazó también «absolutamente el concepto de discriminación» planteado por senadores del FPV en cuanto al reparto de fondos a las provincias y también advirtió que el Gobierno «no tolerará ningún acto de represión política ni de persecución ideológica» al mencionar específicamente la decisión de separar de sus puestos a directores de radio Nacional.
Fuente: Télam







