Tras la victoria de Boca en Chile por la Copa Libertadores 2026, un nuevo episodio de violencia marcó el regreso de los hinchas argentinos. Varios micros que transportaban simpatizantes del conjunto xeneize fueron atacados con piedras de gran tamaño durante el trayecto de regreso al país, dejando daños materiales y algunos heridos leves en el incidente.
De acuerdo a la información proporcionada por el periodista Leandro "Tato" Aguilera, los colectivos fueron agredidos mientras circulaban por la ruta. Los conductores, priorizando la seguridad de los pasajeros, decidieron no detener la marcha y continuaron hacia Mendoza, donde los afectados recibieron asistencia médica y realizaron la correspondiente denuncia. Hasta el momento, los responsables del ataque no han sido identificados.
Este hecho se suma a otros episodios de inseguridad registrados en torno al partido. Días antes, un hincha de Boca había sido víctima de un asalto en Santiago de Chile, reflejando un contexto de tensión alrededor de la presencia de público visitante en territorio chileno. La situación obligó a las autoridades a reforzar significativamente los operativos de seguridad.
Las medidas implementadas incluyeron un mayor despliegue de carabineros, personal privado de seguridad y sistemas de control como Tribuna Segura. A pesar de estos esfuerzos, los incidentes violentos continuaron ocurriendo tanto antes como después del encuentro, demostrando la complejidad de garantizar la seguridad en eventos de esta magnitud.







