El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ha intensificado sus operativos en Long Island, generando temor entre la comunidad latina. La gobernadora Kathy Hochul ha salido en defensa de los migrantes, acusando a Donald Trump de llevar a cabo "una guerra" contra las familias extranjeras.
Según un informe de Newsday, una cuarta parte de los estudiantes del distrito escolar de Greenport no asistieron a clases debido a los arrestos de agentes migratorios. Líderes comunitarios informaron que tres residentes sin antecedentes penales fueron detenidos por oficiales federales.
En respuesta, Hochul presentó la "Ley de policías locales y delitos locales", cuyo objetivo es prohibir la cooperación de las fuerzas del orden estatales y locales con el ICE. La propuesta busca proteger lugares sensibles como escuelas y hospitales, y garantizar la rendición de cuentas ante la Fiscalía General.
El conflicto se intensificó cuando Hochul y el gobierno de Nueva Jersey presentaron una demanda contra la administración federal por retener 15.000 millones de dólares destinados al proyecto Gateway, un crucial proyecto de infraestructura ferroviaria.
"Mi mensaje a Donald Trump es simple: nos vemos en los tribunales", sentenció Hochul, calificando al ICE como "una agencia deshonesta fuera de control" y comprometiéndose a defender a los neoyorquinos contra lo que considera una injusta persecución migratoria.

