El presidente sirio Bashar Al Assad se declaró el sábado más determinado que nunca a «luchar contra el terrorismo» en Siria, como se refiere a los rebeldes, tras los bombardeos de EEUU, Francia y el Reino Unido contra objetivos militares de su régimen en represalia por un presunto ataque químico en la ciudad de Duma.
«Esta agresión sólo refuerza la determinación de Siria de seguir luchando y aplastando al terrorismo en cada rincón del país», aseguró Assad en una entrevista telefónica con su homólogo iraní Hasan Rohani, según la presidencia siria.
Los medios estatales sirios denunciaron que los bombardeos son una «violación flagrante del derecho internacional» y que «están destinados a fracasar».







