La foto del festejo en la ciudad suiza de Lausana del 4 de julio de 2013, cuando Buenos Aires logró la sede olímpica para los Juegos de la Juventud 2018 fue una postal seductora para Mauricio Macri . Ávido de vincular su gestión con el deporte y con Gerardo Werthein como principal estratega, la capital argentina irá por un nuevo desafío y formalizará su postulación para ser sede de los Juegos Panamericanos 2023 .
El ministro de Modernización, Innovación y Tecnología de la ciudad de Buenos Aires, Andy Freire, le confirmó a LA NACION la presentación de la candidatura porteña: «Vamos a enviarle a Odepa nuestras cartas de intención de hacer los Panamericanos. Se decidió esta semana, el miércoles. Tuvimos una charla con Horacio (Rodríguez Larreta) y tomamos la decisión. Debíamos tener tres cartas que nos den validez a nuestra intención: la de Werthein, la de Horacio y la del presidente Macri. Nos falta la del presidente pero desde Olivos me confirmaron que está por salir. Si llegamos hoy se mandan las cartas a Odepa, si no el lunes», expresó. «El martes vence el plazo para presentarse como sede interesada, para presentar una declaración de intereses. Luego hasta el 30 de abril habrá que ratificar el interés y poner un cheque de 50 mil dólares para decir si somos ciudad postulante formal», añadió Freire.
Hay varios puntos por definir, todos a contrarreloj, pero quizás el más importante es la ciudad que acompañará a Buenos Aires en esta aventura panamericana, que tiene como únicos antecedentes argentinos la edición estreno en 1951 y la de Mar del Plata 1995. Rosario, que ante la ciudad de La Punta había perdido la posibilidad de postularse para ser sede en los Panamericanos de 2019, y Mar del Plata, que busca repetir y aprovechar su infraestructura, ya habían manifestado su voluntad de ser candidatas. Ante la irrupción de Buenos Aires, una de ellas podría acompañar la postulación de la capital argentina, según pudo averiguar LA NACION.
En este punto entra en juego la política doméstica porque Mauricio Macri y Marcos Peña deberán definir si es la ciudad balnearia de Buenos Aires, con el impulso de la gobernadora propia María Eugenia Vidal, o la santafecina, empujada por el gobernador socialista Miguel Lifschitz y su intendenta Mónica Fein, la elegida para este proyecto deportivo. El martes próximo vence la fecha para que otras ciudades de América se presenten como candidatas. Por ahora, Buenos Aires es la única. Luego del 31 de enero, se podría evaluar qué ciudad acompañará a los porteños. Desde el punto de vista técnico deportivo, lo más dificultoso para Buenos Aires es que albergue la náutica, el remo, el canoaje y las aguas abiertas. Cerca de la ciudad no existen espejos de agua extensos que no estén contaminados. Por eso, metrópolis como Rosario y Mar del Plata podrían tener un papel importante para dicho fin.
El aprovechamiento integral de las instalaciones deportivas propias de la capital argentina y lo que generará los Juegos de la Juventud de 2018 le dieron un impulso necesario. Además, Buenos Aires cuenta con el guiño de Carlos Nuzman, máximo responsable de los Juegos de Río 2016 y el gran aspirante a ser presidente de Odepa y sucesor del controvertido y entronizado mexicano Carlos Vázquez Raña.
Con este desafío, la Argentina tendrá dos grandes eventos en seis años y en el horizonte asoma la ilusión de ser el segundo país sudamericano en organizar unos Juegos Olímpicos, con posibilidad y potencialidad para 2028 ó 2032.
Fuente: La Nación







