Cuando cayeron los «capos» de La Salada, Jorge Castillo y Enrique Antequera, Leonardo Gaitán se guardó. Escondido, el capo de una banda que se dedicaba a extorsionar puesteros y manejar «trapitos», logró esquivar varios operativos por la zona sur del Conurbano que lo tenían en el centro de la búsqueda. Pero nadie es infalible. Y lamentablemente para él, pasará Año Nuevo en prisión.
Gaitán lideraba una banda conocida como «Los Cucos». «Operaba en La Salada mediante extorsión y apriete a comerciantes y que se encontraba prófugo de la Justicia», comentaron fuentes policiales. Agentes de la Departamental Lanús lo detuvieron tras un allanamiento en la localidad de Alejandro Korn, en el partido de San Vicente.
Gaitán, al mando de «Los Cucos», explotaba puestos alrededor de la feria, además de extorsionar a puesteros y cobrar estacionamientos mediante el uso de «trapitos». Además, la Policía lo investiga por delitos asociados a arrebatos y asaltos a feriantes y clientes.
El sospechoso había logrado evadir los operativos de búsqueda que se realizaban en Ingeniero Budge, donde vivía. Para ello, se cambiaba de vehículos y motocicletas a fin de despistar al personal policial. «Sin embargo pudimos detectar su paradero y capturarlo», remarcó un jefe policial a cargo del operativo.
Fuente: Infobae







