“Hice lo que hubiera hecho cualquier padre. Si un efectivo de la fuerza brinda información sobre algo que se estaría tramando alrededor de mi círculo familiar, y a los pocos días se suma una nueva fuente aseverando lo mismo, y días después aparece un auto sin patente en la puerta de casa cuando estaba ingresando mi hijo más chico, y se da a la fuga cuando intento fotografiarlo, no me queda otra que ir a la Justicia”, agregó.
La denuncia tiene como telón de fondo el clima de tensión política entre Sastre y el gobernador Mariano Arcioni. Las diferencias se hicieron fuertes durante este mes, luego de algunas declaraciones del jefe provincial, quien se había referido a un grupo de ediles que responden a Sastre como “miserables”, y casi provoca el quiebre de la alianza legislativa, donde entre legisladores que responden a ambos suman 16 de las 27 bancas.
En relación a la denuncia, el ministro de Seguridad, Federico Massoni, sostuvo que en Chubut “no existen casos de espionaje de ninguna persona, y menos de un político como había denunciado el vicegobernador en algún medio de comunicación”. “Ni el Gobierno ni la Policía se va a prestar a este tipo de cosas”, enfatizó.
La denuncia de Sastre dejó a la vista una puja fuerte entre servicios de inteligencia en Chubut. Uno de los policías que transmitió la advertencia al vicegobernador estaría involucrado en una causa sobre espionaje contra Arcioni que investiga el juez federal Rodolfo Canicoba Corral.
Al respecto, el exintendente de Puerto Madryn manifestó que “debe haber una mirada interna y dar un claro mensaje de cuál es el trabajo que realiza la Policía. Si investigan a un gobernador y también al vicegobernador, ¿en manos de quién estamos”.
Fuente: Ámbito







