La primera ministra británica, Theresa May, dijo este jueves que «no es (…) momento» de celebrar un segundo referéndum sobre la independencia de Escocia justo cuando el Reino Unido se dispone a activar el Brexit , y la ministra principal escocesa, Nicola Sturgeon, replicó de inmediato que si el parlamento escocés respalda esa consulta, el gobierno británico debe «respetar» su voluntad.
La «premier» británica, que no se pronunció sobre si descartaría este nuevo plebiscito en el futuro, hizo estas declaraciones después de que Sturgeon anunciase, hace tres días, que impulsaría legislación para convocar otro referéndum sobre la independencia de Escocia entre otoño de 2018 y primavera de 2019.
En el referéndum independentista de septiembre de 2014, 55,3 % de los votantes escoceses optaron por permanecer en el Reino Unido. Pero en la consulta por el Brexit el 62% apoyó la permanencia en la Unión Europea (UE), y ningún distrito apoyó la ruptura. Por lo tanto, el llamamiento de May a «estar trabajando juntos, no separándonos» suena de un modo diferente al que tenía la opción de permanecer en el Reino Unido en 2014, cuando la perspectiva de abrirse de la UE incluso fue esgrimida contra el nacionalismo escocés, tal como hoy lo hace el gobierno español con Cataluña.
Pero Sturgeon la desafió desde la ultramoderna sede del parlamento escocés, en Holyrood (Edimburgo): «Si el próximo miércoles este parlamento vota por un referéndum de independencia (…) ¿respetarán los conservadores la voluntad de este parlamento o saldrán corriendo asustados?». Sturgeon aclaró que no espera celebrar un referéndum ahora, sino cuando los términos de la futura salida del Reino Unido de la UE estén claros; advirtió sin embargo que la votación debe producirse «antes de que sea demasiado tarde para poder elegir un camino alternativo».
Pete Wishart, portavoz del Partido Nacionalista Escocés (SNP) en la Cámara de los Comunes, señaló por su parte que Westminster estaría «desafiando» la democracia si se niega a cumplir una petición de Edimburgo sobre otro referéndum. «Si este Gobierno piensa solo por un minuto interponerse en el camino de la democracia escocesa, eso constituiría el mejor reclamo posible para la causa de la independencia», argumentó Wishart.
El Brexit también fue rechazado en la única región de las islas británicas que comparte frontera terrestre con la UE, Irlanda del Norte. Tras décadas de sangre entre católicos y protestantes, según el periodista norirlandés Siobhan Fenton, el horror que produce la perspectiva de cerrarla es «difícil de sobreestimar»
Fuente: Télam







