El periodista Fabrizio Romano reveló que el Arsenal se ha convertido en un tercero en discordia en la negociación por Julián Álvarez. Según sus declaraciones en DAZN, el club londinense ya mantuvo reuniones con el agente del delantero argentino y con el Atlético de Madrid, mostrando disposición a pagar los 150 millones de euros que exige el conjunto rojiblanco. Sin embargo, existe un obstáculo determinante: el propio jugador ha comunicado que su único destino aceptado es el Barcelona.
Romano enfatizó que "el Arsenal estaría incluso preparado a pagar lo que pide el Atleti para vender a Julián Álvarez", pero aclaró que falta la luz verde del delantero. El periodista señaló que el club inglés aguarda una definición en los últimos días del mercado de transferencias de 2026, aunque por el momento Álvarez sigue reiterando a todos que solo desea jugar en el Barcelona. La postura del Atlético de Madrid tampoco ha variado: el club colchonero rechaza negociar con el Barcelona y mantiene el conflicto en un punto muerto.
La tensión entre Álvarez y la afición rojiblanca se hizo evidente el 24 de agosto de 2026, durante el partido contra el Villarreal en La Liga que terminó 2-2. Los hinchas del Atlético silbaron al argentino desde antes del inicio y repitieron los abucheos cuando ingresó a los 66 minutos. Al finalizar, se retiró solo al vestuario mientras sus compañeros saludaban al público. Diego Simeone aclaró que "el club decidió que él no se acerque a saludar con sus compañeros a la gente", indicando una medida institucional.
Días antes del partido, pancartas con mensajes como "Julián fuera" aparecieron en la Ciudad Deportiva de Majadahonda, y el entorno del jugador recibió amenazas. El periodista español Jota Jordi reveló que Álvarez y su familia atraviesan un momento anímico difícil, con el delantero habiendo llorado ante la situación. Según Jordi, el jugador comunicó su deseo de marcharse al Barcelona en febrero de 2026, sin contemplar otras alternativas, posición que fue trasladada a la dirigencia colchonera el 25 de mayo.
Aunque el proyecto del Arsenal resulta atractivo deportivamente —campeones de la Premier League 2025-2026 y subcampeones de la Liga de Campeones—, las restricciones de visado en Inglaterra complican que la familia de Álvarez lo acompañe con la frecuencia deseada, una razón que ya pesó en su distancia con el Manchester City. Esta variable personal refuerza su preferencia por permanecer en España. Con contrato hasta 2030 y el cierre del mercado de transferencias europeo próximo, Romano dejó abierta la interrogante sobre si Álvarez modificará su postura ante la insistencia del Arsenal.







