El entrenador y 11 de los niños del equipo de fútbol rescatados participaron hoy en una ceremonia preparatoria para su ingreso en distintos templos budistas.
«Ese templo es donde residirán tras su ordenación y espero que encuentren paz, fuerza y sabiduría en la práctica de las enseñanzas del Buda», dijo el monje superior del templo, Phra Khru Prayutjetiyanukarn.
Los casi 70 millones de tailandeses son en su inmensa mayoría de religión budista y es frecuente que los adolescentes o adultos ingresen un tiempo en el monasterio.
En el acto se homenajeó también al buzo de la Marina Saman Kunan, que murió cuando colaboraba en los preparativos para el rescate. Lo familiares de los chicos ya habían adelantado, apenas fueron rescatados, que sus hijos participarían de un retiro budista para convertirse en monjes en honor al heroico rescatista.
Oficialmente el ingreso en el monasterio será el miércoles pero no se sabe aún cuándo tendrán que volver a la escuela, ya que contrariamente a lo que se había previsto inicialmente, siguen en casa con sus familias.
En tanto, las autoridades tailandesas pidieron que se los dejara tranquilos un tiempo y salvo por dos grandes canales de televisión estadounidenses, la mayoría de los medios lo cumple.
Fuentes: La Nación







