La sesión especial prevista para el próximo jueves en la Cámara de Diputados se presenta como un momento crítico que definirá las relaciones entre bloques parlamentarios. El eje central es el pedido de interpelación al Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, que ha generado profundas divisiones tanto en La Libertad Avanza como en sus aliados políticos.
Desde el oficialismo libertario se han enviado mensajes internos convocando a todos los diputados a estar presentes en el Palacio, aunque con la indicación explícita de "no daremos quórum". Sin embargo, la situación se complica con la crisis interna del PRO, cuya conducción emitió un comunicado crítico del Gobierno y del ministro Adorni sin consultar previamente a sus autoridades parlamentarias, generando un cisma en el bloque amarillo que amenaza la cohesión del oficialismo.
Los diputados del PRO enfrentan un dilema: algunos sostienen que el caso debe resolverse en la justicia y consideran el comunicado como "inconsulto", mientras que otros legisladores que responden directamente a Mauricio Macri podrían asumir una posición diferente. Esta incertidumbre es especialmente preocupante para LLA, considerando que en la última votación sobre el caso Libra, la oposición logró 125 votos con ausencias que podrían repetirse el jueves.
Por su parte, el peronismo no ha firmado el pedido de sesión y busca ampliar el temario con proyectos propios para justificar su participación. A pesar de estas maniobras, diferentes sectores del bloque que conduce Germán Martínez han manifestado que asistirán a la sesión. El radicalismo, por su lado, mantiene un silencio que genera inquietud en los sectores libertarios, mientras el escándalo del Jefe de Gabinete continúa ganando relevancia política.
La incertidumbre sobre si se alcanzará el quórum refleja un panorama complejo para el oficialismo. Algunos legisladores ven esta sesión como una oportunidad para enviar un primer mensaje de distancia respecto a La Libertad Avanza, mientras otros buscan aprovechar el cierre de comisiones para avanzar con sus agendas particulares. La definición final dependerá de las decisiones que adopten los bloques en sus próximas reuniones internas.

