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Drew Barrymore: una zombie vengadora en «Santa Clarita Diet»
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Drew Barrymore: una zombie vengadora en «Santa Clarita Diet»

La nueva serie de la plataforma líder mundial en contenidos audiovisuales por streaming, compuesta de 13 capítulos de media hora, supone el regreso de Barrymore (41) al protagónico televisivo, luego...

La nueva serie de la plataforma líder mundial en contenidos audiovisuales por streaming, compuesta de 13 capítulos de media hora, supone el regreso de Barrymore (41) al protagónico televisivo, luego de la malograda «2000 Malibu Road» (1992), una «soap opera» de la factoría de Aaron Spelling cancelada tras sólo seis episodios. «Santa Clarita Diet» la encuentra en otra instancia de su carrera, alejada de los problemas de drogas y alcohol tan típicos de los ex niños prodigios hollywoodenses (Drew viene de familia de artistas y había llegado a lo más alto tan solo con 6 años en 1982, con su papel en «E.T., el extraterrestre») y ya consagrada como una de las grandes estrellas de la industria.

Es que tras ese paso difícil por la adolescencia y los primeros años de la adultez, Barrymore logró hallar su lugar en el mundo en las distintas variantes del género del humor, como lo prueban su participación en la reversión de «Los ángeles de Charlie», las comedias románticas «Jamás besada», «Amor en juego» y las colaboraciones con Adam Sandler en «La mejor de mis bodas», «Como si fuera la primera vez» y «Luna de miel en familia».

En la nueva comedia de Netflix la actriz es Sheila, quien junto con su marido Joel (Timothy Olyphant) son padres de una adolescente y socios en su exitosa labor como agentes inmobiliarios en Santa Clarita, un suburbio residencial de Los Ángeles de clase media, casas bajas, cercas blancas y verde césped. Sheila lleva una vida cómoda pero aburrida, sin riesgos ni adrenalina hasta que, en la primera de muchas escenas repletas de «gore» que se pueden ver en la primera temporada, un extraño virus la hace vomitar litros y litros de un espeso líquido verdoso con la fuerza de una manguera de bombero, luego de lo cual «despierta» sin signos vitales y con un apetito que sólo puede saciar primero con carne cruda y específicamente de seres humanos después.

Fuente: Télam

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