El vicesecretario de Estado estadounidense Christopher Landau reconoció que Estados Unidos sigue "con interés" los alcances de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que podría sancionar a empresas norteamericanas vinculadas con la explotación de recursos en las Islas Malvinas. Durante una conferencia de prensa en el Palacio San Martín junto al canciller argentino Pablo Quirno, Landau también respaldó la propuesta de disolver el Comité de Descolonización (C-24) de la ONU como parte de una reforma general del organismo.
"No hay otro país en todo el mundo con el cual estemos tan alineados", afirmó Landau en la conferencia. Por su parte, Quirno calificó el reclamo de soberanía sobre Malvinas como "innegociable" y sostuvo que la eventual desaparición del C-24 "no tiene ningún tipo de mella" en la posición argentina, aunque reconoció que el foro es de interés porque allí presenta el reclamo anualmente desde 1965. Landau argumentó que el C-24 "a través de los años no han hecho casi nada" y que la administración Trump impulsa una reforma de Naciones Unidas para agilizar su operación.
Respecto a la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, Landau aclaró que "las leyes de la nación argentina es cuestión para las autoridades de la nación argentina", pero agregó: "Nosotros estamos, obviamente, viendo con interés los intereses de nuestras empresas". Esto refleja preocupaciones expresadas por funcionarios de la Casa Blanca sobre las penalidades previstas en el proyecto 0010-PE-2026, que podrían alcanzar no solo a compañías que operan directamente en el archipiélago sino también a filiales, accionistas, intermediarios financieros y proveedores vinculados con actividades hidrocarburíferas sin autorización argentina.
Quirno defendió explícitamente la iniciativa, argumentando que la ley vigente "no le da a la Argentina las herramientas necesarias" para defender sus intereses en Malvinas. Insistió en que la norma "no va en contra de nadie en particular, no va en contra de ninguna empresa en particular" y planteó que ofrece a las compañías una elección: operar en el continente argentino con mayor potencial o mantener operaciones "ilegítimas" en las islas. El canciller también aclaró que el reclamo argentino se sustenta en "resoluciones generales de las Naciones Unidas, no de un comité en especial" y se presenta "en todo foro internacional".
En otros temas, Landau fue directo al responder sobre presiones estadounidenses respecto a tecnología china: "Por algo me llaman el quitavisas", afirmó, explicando que las visas son "una herramienta de la política exterior". La administración Trump aprobó USD 13 millones para programas contra el narcotráfico durante la visita, además de USD 10 millones para un Pacto para la Protección de la Infancia y USD 15 millones para un centro de operaciones de ciberseguridad. Landau elogió al Gobierno por "crear las condiciones para otra época dorada" argentina, en referencia a las "enormes posibilidades" del país.







