oPr orden de Donald Trump, Estados Unidos bombardeó un convoy integrado por proiraníes en Bagdad. El blanco principal del ataque fue Qasem Soleimani, quien murió en el lugar junto a al menos otras siete personas.
«Por orden del presidente, el ejército estadounidense ha tomado medidas defensivas decisivas para proteger al personal estadounidense en el extranjero al matar a Qasem Soleimani», confirmó el Departamento de Defensa estadounidense.
Luego de que EEUU se adjudicara el ataque, el presidente Hassan Rouhani advirtió: «La gran nación de Irán se vengará de este crimen atroz».







