Al dirigirle el presidente Barack Obama la palabra a su esposa Michell, el público se paró y aplaudió eufórico. Tras ocho años en la Casa Blanca, el mandatario se despidió y agradeció a su familia y el apoyo que le brindaron todo este tiempo.
“En estos últimos 25 años, has sido no sólo mi esposa, sino mi mejor amiga. Asumiste un rol que no te fue pedido y lo hiciste con gracia y estilo y buen humor», dijo Obama secándose las lágrimas con un pañuelo. «Hiciste que la Casa Blanca fuera un lugar abierto a todos. Me has hecho sentir orgulloso y has hecho sentir orgulloso a este país».
A sus hijas Malia y Sasha, el mandatario les dedicó un adorable mensaje de agradecimiento: «Se han convertidos en dos jóvenes mujeres sorprendentes, inteligentes y hermosas, pero más importante, amables y llenas de pasión», dijo el presidente. «Llevaron con facilidad la carga de estar durante años delante de las cámaras. De todo lo que he hecho en mi vida, lo que más me hace orgulloso es ser su papá».
Tras el discurso Michelle Obama compartió en Twitter una vieja foto familiar: «Tan orgullosa de lo que el presidente y yo conseguimos juntos. Un viaje increíble lleno de gente extraordinaria. Te amo Barack – Michelle», escribió.







