La Confederación Asiática de Fútbol (AFC) se sumó este 31 de julio de 2026 al rechazo del FIFA Forward Enterprise (FFE), el proyecto de Gianni Infantino para privatizar derechos comerciales de la FIFA. Con esta decisión, la AFC se une a UEFA y Concacaf en una postura que deja al plan en territorio crítico para su aprobación.
El comunicado de la AFC fue contundente: "la propuesta de la FFE no puede, de forma realista, lograr el amplio consenso y la unidad necesarios para seguir adelante". Esta declaración es especialmente significativa porque la AFC representa 46 federaciones miembro. Sumadas a las 55 de UEFA y las 35 de Concacaf, esto totaliza 136 federaciones de las 211 que integran FIFA en contra del plan. A pesar de este rechazo masivo, la FIFA reafirmó el viernes 31 de julio su intención de continuar con el proceso de consulta, argumentando que ninguna confederación puede pretender representar a todas las federaciones miembro.
Infantino necesita al menos 106 votos (mayoría simple superior al 50%) para aprobar el FFE, aunque existe debate sobre si la creación de una entidad comercial requeriría una mayoría del 75%, es decir 159 votos. Mientras UEFA mantiene una postura irreversible amenazando con retirar selecciones de torneos FIFA, otras confederaciones muestran mayor flexibilidad. La Confederación Africana de Fútbol (CAF) con 54 miembros y la Confederación de Oceanía con 11 miembros aún no han tomado posición definitiva, representando 75 votos potenciales. A la espera está también la Confederación Sudamericana (Conmebol) con 10 países.
Dentro de los bloques de rechazo oficial existen grietas importantes. El presidente de la Federación Mexicana de Fútbol, Mikel Arriola, declaró el 31 de julio estar "abiertos a analizar todo", diferenciándose del rechazo proclamado por Concacaf. Erick Thohir, presidente de la Asociación de Fútbol de Indonesia, expresó que su país necesita financiación para continuar su transformación futbolística. El presidente de la Federación de Fútbol de Comoras también cuestionó rechazar la propuesta sin estudiarla, destacando las dificultades financieras de países africanos.
El FFE propone trasladar actividades comerciales a una subsidiaria controlada por FIFA, ofreciendo 20 millones de dólares de financiación a cada Asociación Miembro durante cuatro años. Con elecciones presidenciales de FIFA pautadas para el 18 de marzo de 2027 en Marruecos, donde Infantino busca reelección, las próximas semanas serán decisivas. La estrategia del mandatario parece enfocarse en negociaciones individuales con federaciones, buscando grietas en los bloques de rechazo para alcanzar los votos necesarios y sortear una de las mayores crisis políticas en la historia reciente del fútbol mundial.

