La eliminación de Boca Juniors en la Copa Libertadores a manos de Universidad Católica marcó un punto de quiebre en la institución. La primera caída en la Bombonera contra un rival chileno no solo significó el fin de las aspiraciones continentales, sino también el inicio de cambios profundos en la estructura del club, siendo Claudio Úbeda uno de los primeros en partir.
Según informó el cronista de ESPN, Augusto César, la decisión sobre el futuro del técnico ya estaba tomada días antes de esta derrota. Juan Román Riquelme había decidido que Úbeda cumpliese su contrato y se fuera después del partido ante Huracán. La eliminación profundizó esta crisis futbolística, acelerando los tiempos. La comunicación oficial sobre la no renovación del vínculo, que vencía el 30 de junio, se produciría en las próximas horas. Boca buscaría un entrenador sin compromisos en la Copa del Mundo, disponible para asumir inmediatamente durante el parate.
Los gestos en la Bombonera hablaron más que las palabras. Cuando se adicionaron siete minutos, Riquelme se retiró de la zona compartida con el técnico y se reunió en otro palco junto a Raúl Cascini y Cristian Riquelme, visiblemente apesadumbrado por el gol de Clemente Montes. Leandro Paredes, quien jugó con sobrecarga muscular, tampoco brindó respaldo al entrenador: "No sabemos nada de la continuidad de Úbeda, son decisiones que debe tomar el club". El propio Úbeda cerró la puerta en conferencia de prensa: "No creo que sea un momento para hablar de esto. Tenemos que reunirnos y después tomar una decisión".
El balance de Úbeda en Boca refleja un deterioro progresivo. En 32 partidos acumuló 17 victorias, 7 empates y 8 derrotas. Su gestión estuvo marcada por decisiones cuestionadas, como sacar a Zeballos en las semifinales del Clausura 2025 ante Racing, y un rendimiento inconsistente: solo dos victorias en los últimos siete duelos. A nivel continental, ganó apenas sus primeros partidos contra Universidad Católica en Chile y Barcelona SC como local.
El Xeneize arrastra tres encuentros sin ganar en la Bombonera con dos derrotas y un empate. A esto se suman las caídas ante Cruzeiro en Brasil y Barcelona en Ecuador. Úbeda asumió en octubre de 2025 tras el fallecimiento de Miguel Ángel Russo, del que era ayudante. Curiosamente, se marcharía con un invicto de dos victorias sobre River Plate, pero insuficiente para salvar su continuidad en el club.







