Luego de la batería de medidas coordinadas entre el Ministerio de Hacienda y el Banco Central (BCRA), y tras la baja del dólar, en el Gobierno consideran que se logró enviar una señal «contundente» al mercado. No obstante, sigue la cautela y esperarán a la apertura del lunes.
Por la mañana, el BCRA comunicó que volvía a subir sus tasas de interés de referencia por encima del 40% y que limitará las tenencias de los bancos en dólares. Por otro lado, los ministros de Hacienda, Nicolás Dujovne, y de Finanzas, Luis Caputo, afirmaron que acelerarán el ajuste fiscal este año, lo que -en definitiva- reducía la necesidad de más deuda en dólares.Luego de los anuncios del equipo económico, la divisa estadounidense se abarató casi un 3% tras el cierre del
mercado y se terminó vendiendo a $ 21,28 tras haber escalado ayer a $ 23. «Creo que fue un anuncio exitoso pero hay que seguir viéndolo. Lo que si está claro es que llevó tranquilidad a los mercado», agregó Sandleris en un contexto internacional, estimó el funcionario, en los que otros países también debieron devaluar sus monedas. Sandleris afirmó que Rusia devaluó en los últimos 30 días un 9% o que Turquía y Brasil, lo hicieron 7%.
Sandlleris ratificó que la aceleración del ajuste de medio punto para este año (del 3,2% al 2,7%) será un ahorro de US$ 3000 millones de dólares, lo que se logrará, estimó, con mejor recaudación (un tercio) y con ahorro en la obra pública. Dujovne estimó que ese ahorro será de $ 30.000 millones (sólo un 0,2% de los presupuestado este año 2,5% del PBI). «Es ratificar el compromiso hacia el equilibrio fiscal», repitió. Claro que admitió que tanto la devaluación del peso como la mayor inflación como consecuencia ayudarán a mejorar el rojo.
Con relación a las críticas por el posible impacto en la actividad de las subas de las tasas de interés señaló: «En un contexto de volatilidad, hay que cortar la volatilidad. Y lo primero es hacer menos atractivo ir al dólar. Esto es más expansivo. Si (las tasas) quedan muy altas para siempre te afectan la actividad», indicó. No obstante, marcó una sutiliza. Según dijo, las altas tasas de 2016 convivieron con atraso cambiario. Ese no es el escenario hoy tras la devaluación de los últimos meses. «Es distinto este contexto de subas de tasas. Es morigerado», añadió.
Consultados sobre las decisiones del BCRA para enfrentar los cambios en las tasas de los EE.UU, indicó que «no hubo error en el trabajo del Central». Señaló que era normal que en la Argentina la volatilidad fuera mayor, ya que el país depende del financiamiento externo, lo que amplifica el golpe, e indicó que es fundamental que los actores de la economía comiencen a entender que el país tiene flotación del tipo de cambio. «Hoy no hay un objetivo del tipo de cambio. Es flotante. Si se deprecian las monedas en el mundo, es muy bueno que el país pueda depreciar su moneda. Esto funciona de amortiguador ante las crisis», explicó. En ese contexto, el BCRA -dijo- debe acompañar los cambios para «suavizar».
Fuente: La Nación







