Minutos después de que el peronismo con el apoyo de la UCR y el PRO voltearan los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla, propuestos por el Gobierno para la Corte Suprema de Justicia, hubo un llamado desde la Casa Rosada a la oficina de la presidencia del Senado para que Victoria Villarruel convoque a una sesión especial a fin de tratar el proyecto de Ficha Limpia, que de aprobarse bloqueará la candidatura de Cristina Kirchner a cargos nacionales.
La sesión fue convocada para el próximo miércoles a las 11, pero en el oficialismo hay dudas de que puedan alcanzar los 37 senadores que se necesitan para el quórum y esa mayoría absoluta que requiere la aprobación de la ley por tratarse de una reforma electoral. Un punto a favor es que esta iniciativa fue promocionada por la vicepresidenta por lo que se especula que tendrá un poco más de intervención en las negociaciones.
Pero en el Senado hay preocupación pese a que se trata de una norma que cuenta con el guiño de todos los sectores, a excepción del peronismo, que insiste en calificar la maniobra como un intento por proscribir a Cristina Kirchner. Es que la iniciativa aprobada en Diputados impide las candidaturas de quienes tengan condenas por delitos vinculados a hechos de corrupción y cuyas sentencias hayan sido ratificadas en segunda instancia.
La ex presidenta fue condenada en la causa Vialidad a 6 años de prisión e inhabilitada a ejercer cargos públicos en forma perpetua. El fallo fue ratificado en casación y en el último movimiento, Cristina le pidió a la Corte Suprema de Justicia su absolución y recusó para que intervenga en el caso a Manuel García-Mansilla, el juez del máximo tribunal que fue designado en el cargo por decreto de Milei.
Fuente: Clarín







