El bloque oficialista de La Libertad Avanza, liderado por Patricia Bullrich, se encuentra en negociaciones intensas con los sectores dialoguistas del Senado para lograr la suspensión de la sesión programada para este jueves. El objetivo es evitar el tratamiento del pedido de interpelación contra Manuel Adorni, jefe de Gabinete del gobierno nacional.
La crisis que rodea a Adorni se originó cuando reconoció públicamente haber ahorrado medio millón de dólares sin tributar, omitiendo estos fondos en su declaración jurada inicial. Posteriormente fue obligado a rectificar su presentación. Esta situación ha sido catalogada como "indefendible" incluso por sectores del propio oficialismo, generando una parálisis total en la agenda parlamentaria.
La propuesta de Bullrich de postergar el informe de gestión del funcionario hasta el 2 de julio no ha encontrado respaldo entre los bloques aliados. Los sectores dialoguistas, como el PRO y la UCR, consideran que la mejor solución es la renuncia de Adorni y solo aceptarían una prórroga de una semana. Advirtieron que de no concretarse, están dispuestos a votar a favor tanto de la interpelación como de una moción de censura.
Mientras tanto, el peronismo mantiene la presión y espera las conclusiones de la reunión de Labor Parlamentaria, presidida por la vicepresidenta Victoria Villarruel, para insistir en el tratamiento de su proyecto de resolución este mismo jueves. Aunque la oposición cuenta con 25 votos propios y podría sumar aliados provinciales para alcanzar 34, carece de los votos necesarios para abrir el recinto. El resultado final dependerá de la postura de los legisladores radicales y otros bloques minoritarios.
Una moción de censura para destituir al jefe de Gabinete requiere la mayoría absoluta en el Senado. Si se concretara, marcaría un precedente institucional sin antecedentes, ya que desde la creación de la Jefatura de Gabinete en 1994, nunca se ha aplicado esta medida para remover a un titular de esta cartera.

