«La forma dominante de gestión sigue siendo la propiedad socialista de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de producción», aseguró a los diputados Marino Murillo, vicepresidente y considerado el responsable de las reformas económicas.
Hasta el momento se permitían los trabajadores autónomos, conocidos por el nombre de «cuentapropistas», y también las pequeñas cooperativas, sobre todo agrícolas.
Esta medida parlamentaria respalda la decisión tomada por el PCC, en su VII Congreso celebrado en abril de 2016, y forma parte de las reformas económicas impulsadas por el presidente Raúl Castro.
En aquella ocasión el mandatario pidió dejar «los eufemismos» porque la autorización a los trabajadores autónomos de poder contratar «fuerza de trabajo» conllevó en la práctica la existencia de esas pequeñas empresas privadas pero que funcionaban sin la debida personalidad jurídica. Tras aquella decisión del PCC se celebraron asambleas en las que participaron más de 1,6 millón de personas, según aseguraron las autoridades cubanas. Después de un año de debate ese período se cerró hoy con la decisión tomada por la Asamblea.
Esta reforma «la haremos a la velocidad que nos permitan el consenso que forjemos al interior de nuestra sociedad, y la capacidad que demostremos de hacer bien las cosas, para evitar graves errores que puedan comprometer el cumplimiento exitoso de esta gigantesca y honrosa tarea», dijo Castro ante el plenario del parlamento.
Fuente: Télam







