Jorge Luis Miguel parece ser un verdadero picante. Es decir, no cualquiera choca con su vehículo y se baja a los gritos con un arma en la mano para ir de frente contra la policía. Esta madrugada, Miguel salió de la fiesta de 15 de su hija a bordo de un BMW blanco modelo M4 valuado en 170 mil dólares. Viajaba con varios miembros de su familia, chicas menores incluidas. Alcoholizado, entró en contramano por la intersección de Salguero y Costanera en la zona de Palermo: impactó contra una Renault Sandero, cuyo conductor terminó en el Hospital Fernández con varios traumatismos. Miguel salió ileso, pero la trompa del auto de lujo quedó destruida.
No era para menos; el cargamento era un poco comprometedor. En el BMW, se encontró además de dólares y joyas una pistola Glock calibre .9 mm y una Bersa calibre .40, un arma de guerra. Para la primera, de acuerdo a información policial, Miguel tiene credencial de legítimo usuario del ex RENAR. Para la segunda, no pudo presentar ningún papel.
Así, tras la gresca, Miguel terminó detenido en la Comisaría Nº23 con dos causas abiertas, una por amenazas y conducción riesgosa a cargo de la Fiscalía Contravencional Nº9 de la doctora Silvana Bruno y otro expediente por lesiones en el Juzgado Correccional Nº13 del doctor Luis Zelaya. Mañana, Zelaya indagará a Miguel; el magistrado no había recibido el sumario policial del hecho hasta este mediodía, algo clave para extender o no su imputación según confiaron voces del expediente a Infobae. «Resistencia a la autoridad» y «portación de arma de guerra» son figuras penales que podrían sumarse.
Su abogado, Rodrigo González -que también defiende a Fabio Aquino, viceintendente de Itatí acusado de narcotráfico- estima que recuperará la libertad mañana mismo. Pero Zelaya, en sus cálculos, puede procesarlo y mantenerlo preso con cárcel preventiva. En esto influirá un documento que el juez también aguarda: los antecedentes penales de Miguel. Infobae accedió a la lista de causas en su contra que consta en la Cámara Criminal y Correccional. Para el gitano, son, por lo visto, casi 20 años de delincuencia.
En la Navidad del año 2000, Miguel salió de una unidad para menores del Sistema Penitenciario Federal para recuperar su libertad. Fue tras primera causa, con fecha de 1999, cuando tenía 17 años de edad. El expediente terminó en el Tribunal de Menores Nº2. El delito: violación al artículo 167 del Código Penal, robo en poblado y en banda. Al año siguiente, se le abrió un nuevo expediente por el mismo delito en el Juzgado Nº27, que lo elevó a juicio. La lista de causas continúa: protagonizó en 2012 un episodio de resistencia a la autoridad, que tramitó en el Juzgado Correccional Nº12. Ese mismo año, Miguel tramitó un pedido de exención de prisión. «Que yo sepa, siempre fue sobreseído o absuelto», afirma alguien que lo conoce bien.
El comerciante de autos usados también fue denunciante: acusó a comisarías como la 52º y la 43º por delitos como cohecho y apremios ilegales de acuerdo a información judicial. El año pasado le inició también una causa a la Policía Metropolitana, que tramitó en el Juzgado Nº1 del fuero ordinario. «Sus denuncias siempre fueron por hechos de extorsión que sufrió. Hasta intentaron secuestrarlo», dicen cerca de él.
Fuente, Infobae







