El bloque del PRO intensificó su cuestionamiento al jefe de Gabinete Manuel Adorni, exigiendo que se presente ante el Congreso para explicar su situación patrimonial en medio de la investigación por presunto enriquecimiento ilícito. El diputado Álvaro González expresó que la solución más directa sería la renuncia del funcionario o que el presidente Javier Milei le solicite abandonar el cargo.
González sostuvo que se trata de "un problema del Gobierno" que debe ser resuelto por el Poder Ejecutivo, rechazando la posibilidad de una moción de censura. Argumentó que este mecanismo parlamentario no sería efectivo, ya que dejaría al jefe de Gabinete en un "estado vegetativo" sin capacidad de gestión. Además, cuestionó por qué el Congreso debería resolver un asunto que, a su criterio, es responsabilidad exclusiva de la Casa Rosada.
El legislador porteño reclamó con énfasis que Adorni comparezca como interpelado para aclarar su pasado económico y presente patrimonial. González criticó duramente las explicaciones anteriores del funcionario, afirmando que "lejos de echar luz sobre lo que pasó, lo que ha hecho es echar más sombra". Recordó que en sus presentaciones previas ante el Parlamento, Adorni concurrió acompañado de un numeroso equipo de asesores, algo que González consideró inadecuado para un interrogatorio sobre asuntos personales.
González enfatizó que el problema se agrava por la contradicción con el discurso anti-casta que caracterizó al Gobierno desde su llegada al poder. "No puede exhibir después de haber estado dos años y medio diciéndonos a todos que éramos unas lauchas", expresó, señalando la inconsistencia entre el mensaje inicial del oficialismo y la situación actual del jefe de Gabinete.
El diputado aclaró que sus declaraciones reflejan su posición personal y adelantó los puntos que planteará en la reunión formal del bloque del PRO prevista para el jueves. González reiteró que la única solución viable es que Adorni renuncie o que Milei le pida su renuncia, tal como lo hizo previamente con Nicolás Posse y Guillermo Francos. De esta forma, el Ejecutivo evitaría que el Congreso cargue con responsabilidades que considera exclusivamente suyas.

