El riesgo país argentino ha logrado consolidarse por debajo de los 500 puntos, alcanzando su nivel más bajo en más de siete años. Esta tendencia refleja un panorama económico prometedor, con el Banco Central acumulando importantes reservas y generando expectativas positivas para el mercado financiero.
Según datos de Rava Bursátil, el índice se ubica en 486 puntos básicos, representando una caída significativa del 14,9% en lo que va de enero. La última vez que se registraron valores similares fue en junio de 2018, marcando un punto de inflexión para la economía nacional.
Expertos como Eric Ritondale, economista jefe de Puente, señalan que esta reducción podría acercar a Argentina a un acceso gradual a los mercados internacionales de deuda. La disminución del riesgo país no solo facilita la refinanciación de vencimientos, sino que también podría impulsar la estabilización económica y la recuperación del crédito bancario.
La tendencia se sustenta en la compra continua de reservas por parte del Banco Central, que ya ha sumado más de US$1040 millones, superando el 10% de la meta proyectada para 2026. Este escenario genera optimismo sobre la posible reintegración de Argentina a los mercados financieros internacionales.
Los bonos soberanos reflejan esta nueva dinámica, con movimientos mixtos que evidencian un clima de cautela pero también de potencial crecimiento en el sector financiero argentino.


