En sintonía y coordinación con la estrategia del ministro de Economía nacional Martín Guzmán, el gobierno de Axel Kicillof decidió extender hasta el 5 de junio el plazo para sumarse a la propuesta de reestructuración de deuda bajo legislación extranjera bonaerense, que expiraba este martes.
“Esta nueva extensión responde a la continuidad de las conversaciones de buena fe con los tenedores que todavía no han aceptado la propuesta y a la voluntad del gobierno provincial de avanzar hacia una solución superadora que permita maximizar la aceptación y preserve al mismo tiempo los objetivos de sostenibilidad ya exteriorizados”, aseguraron desde la cartera de Hacienda y Finanzas, que conduce Pablo López. Siguió así los pasos de Guzmán, que prorrogó hasta el 2 de junio la renegociación nacional para avanzar en las conversciones con los acreedores.
A mediados de mayo, desde ese ministerio provincial habían instado a los acreedores que aún no aceptaron la oferta de reestructuración de deuda por u$s7.148 millones a que elevaran “una contrapropuesta que sea plausible de implementar en el marco de la grave situación que atraviesa la Provincia y de la sostenibilidad” definida.
En los últimos días desde el entorno de Kicillof insistieron en remarcar que las conversaciones con los acreedores “siguen”, frente al hecho además de que Buenos Aires no cumplió en la semana del 11 de mayo con el pago de u$s 110 millones de un vencimiento. Esa decisión dejó a los tenedores en condiciones de denunciar el incumplimiento en tribunales internacionales, pero en el Gobierno bonaerense, sobre la cornisa del default, remarcan que ese pago forma parte de las conversaciones por la deuda a reestructurar.
La propuesta incluye un período de gracia de 3 años, una quita de intereses de 55% y de 7% de capital, y una extensión de los plazos de vencimientos.
Fuente: Ámbito