La casa de Gran Hermano volvió a ser epicentro de la polémica tras la expulsión de Lola, quien fue sancionada por brindar información del exterior durante una conversación en la cabina de streaming. Manuel, quien solicitó esos datos, también fue castigado y quedó automáticamente nominado para la próxima placa de eliminación.
El incidente ocurrió cuando Manuel expresaba sus dudas sobre Zunino y pidió información externa. Lola respondió con comentarios que revelaban datos del afuera, incumpliendo una de las reglas fundamentales del reality. La conversación se viralizó rápidamente en redes sociales, generando miles de comentarios de usuarios exigiendo una sanción ejemplar contra la participante.
Esta no fue la primera vez que Lola violaba esta norma. Días atrás había sido sancionada junto a Andrea del Boca, Yipio y Brian Sarmiento por compartir información externa tras su reingreso a la casa. En aquella ocasión, Gran Hermano les advirtió que no toleraría nuevas infracciones y aplicó un castigo colectivo que redujo el presupuesto semanal.
Durante la gala de hoy, Gran Hermano comunicó la decisión más severa: la expulsión inmediata de Lola de la competencia. Esta medida marca un punto de inflexión en el juego, eliminando a una de las participantes más controvertidas de la temporada.
Manuel, aunque no fue expulsado, también enfrentó consecuencias significativas. Su participación en la conversación lo llevó a ser nominado automáticamente, colocándolo en una posición vulnerable para la próxima eliminación. La decisión de Gran Hermano ha reavivado el debate entre los seguidores del programa sobre el cumplimiento de las reglas y la justicia dentro del reality.







