Franco Colapinto llega al Gran Premio de Mónaco tras conseguir sus mejores resultados en la Fórmula 1. El equipo Alpine se presenta como la quinta fuerza de la grilla con un rendimiento sólido, pero el piloto argentino de 23 años identificó los obstáculos técnicos del monoplaza que podrían afectar el desempeño en las calles del Principado. Con su característico humor, Colapinto también bromeó sobre la importancia crítica de la clasificación en un circuito donde adelantar resulta prácticamente imposible.
"Mónaco es único, es la carrera que todos quieren ganar", expresó Colapinto en diálogo con ESPN. El piloto destacó la magia especial de correr en las angostas calles de la ciudad, donde la proximidad a las paredes y la historia del circuito generan una sensación diferente. Con ironía, advirtió: "Si largamos entre los diez el domingo, vean la carrera, si no ni la vean. Va a estar difícil pasar", subrayando la complejidad de superar rivales en un trazado donde las oportunidades de adelantamiento son limitadas.
Los principales desafíos de Alpine en Mónaco se centran en la clasificación. Colapinto explicó que el monoplaza A526 enfrenta dificultades para llevar los neumáticos a temperatura óptima, especialmente en pistas con asfalto suave. Además, los pozos y pianos del circuito generan problemas de rigidez en el auto. "Tenemos dificultades cuando necesitamos generar energía en los neumáticos y cuando no contamos con suficientes curvas rápidas", detalló el piloto, señalando que estas limitaciones explican por qué Alpine no es tan competitivo en la qualy como en las carreras.
El argentino enfatizó que cada circuito requiere un enfoque específico. "Mónaco es una pista muy específica. El haber andado bien en pistas anteriores no significa que vamos a estar bien acá", comentó. Según Colapinto, el fin de semana largo con tres sesiones de entrenamiento resulta fundamental para construir confianza gradualmente. El setup del auto y la comodidad del piloto al frenar y entrar en curvas sin bloquear serán cruciales para el desempeño final.
"Mónaco es pura confianza", aseveró Colapinto, subrayando que comenzar bien es fundamental para mantener una progresión constante. El piloto se mostró optimista respecto al potencial del auto en un circuito con muchas curvas lentas, aunque reconoció incertidumbre sobre el comportamiento de los neumáticos y la suspensión ante los irregulares pianos del Principado. Pese a los desafíos, Colapinto confía en que Alpine puede competir de manera sólida si logra resolver los problemas de temperatura de gomas.
Las actividades en Mónaco comenzarán el viernes 5 de junio con las prácticas libres a las 8:30 y 12:00 (hora argentina). La tercera sesión de entrenamientos será el sábado a las 7:30, seguida por la crucial clasificación a las 11:00. La carrera se disputará el domingo a las 10:00 hora argentina.

