Oficiales militares de Guinea-Bissau anunciaron este miércoles que estaban tomando el “control total” del país, mientras suspendían el proceso electoral y cerraban las fronteras, tres días después de las elecciones legislativas y presidenciales del país de África occidental.
A primera hora de la tarde, el general Denis N’Canha, jefe de la oficina militar presidencial, comunicó a los medios de comunicación que un comando “integrado por todas las ramas de las fuerzas armadas” asumía el liderazgo del país “hasta nuevo aviso”. Leyó el comunicado sentado a una mesa y rodeado de soldados armados, según observaron periodistas de AFP en el lugar.
El presidente en funciones, Umaro Sissoco Embaló, que partía como favorito para ganar las elecciones del domingo, se encontraba dentro de un edificio detrás del cuartel general militar, “con el jefe del Estado Mayor y el ministro del Interior”, según informó a AFP un alto mando bajo condición de anonimato. Fuentes militares confirmaron posteriormente a AFP que Embaló había sido detenido y estaba siendo “bien tratado”.
Horas antes, fuertes disparos de armas automáticas resonaron en el centro de la capital, mientras soldados tomaban control de las principales vías de acceso al palacio presidencial, en un país marcado por una larga historia de golpes de Estado e inestabilidad política.
Soldados de la guardia presidencial y una unidad de élite de la gendarmería controlaban la zona desierta cerca del palacio mientras la calma regresaba y los disparos cesaban temporalmente, según observaron periodistas de AFP en el lugar. Cientos de personas huyeron a pie y en vehículos buscando refugio cuando se escucharon los primeros disparos.
Fuente: Infobae







