El empresario Gustavo Yankelevich reveló en octubre de 2026 los motivos por los cuales su nieta Azul permanece viviendo con su padre Darío Giordano, a pesar de los graves episodios de violencia registrados en el hogar familiar.
Durante una entrevista emitida en Mediodía Noticias en el presente año, Yankelevich explicó que Giordano apartaba deliberadamente a la menor cuando comenzaban los episodios de agresividad. Esta estrategia impidió que Azul presenciara directamente los maltratos hacia sus hermanos Franco y Valentín, quienes sí lograron mudarse con su abuelo materno. El productor de televisión señaló: "Él la apartaba cada vez que comenzaba el caos en el hogar, lo que hizo que ella no viera lo que pasaba con sus hermanos".
El Poder Judicial intervino en el caso y ordenó peritajes integrales para evaluar el estado emocional de todos los miembros de la familia. La profesional actuante recomendó de forma contundente que la custodia de los tres hijos recayera exclusivamente en Yankelevich. "Nos hicieron un test psicológico a los tres chicos, a él y a mí. La perito dijo que los tres tenían que venir conmigo, Azul también, y que él no podía encargarse de criar a ningún hijo", afirmó Yankelevich en octubre de 2026.
Sin embargo, la resolución profesional no se materializó en los hechos, y Azul continuó viviendo con su padre. Un diálogo posterior entre los hermanos expuso la profunda distorsión perceptiva que padecía la menor sobre la realidad del maltrato en el hogar. "Un día Azul, después de que sus hermanos le contaran todo, les dijo que ella nunca había visto nada, solo que su papá los arrastraba por la escalera. Preguntó: '¿Eso es pegar?'. Ella tenía todo muy normalizado", explicó el productor, reflejando cómo la invisibilización del maltrato afectó la percepción de la joven durante su crecimiento.







