Britney Spears y Sam Asghari se iban a casar esta tarde. Todo estaba dado para que la boda sea perfecta. Sin embargo, ocurrió una situación inesperada que transformó lo que iba a ser un día soñado en un escándalo: Jason Alexander, exesposo de la cantante, se coló en el evento y empezó a transmitir en vivo los preparativos de la fiesta.
Alexander, de 40 años, saltó una cerca de la casa de la intérprete de “Toxic” en Los Ángeles y burló al personal de seguridad, a quienes les insistió con que era un invitado especial de su primera y única esposa. Luego, como muestran los videos que él mismo compartió, recorrió todos los ambientes y empezó a preguntar “dónde está Britney”.
Según informó el sitio TMZ, el Departamento del Sheriff del Condado de Ventura acudió al domicilio de la artista tras recibir una llamada en la que informaban de “un intruso”.
Fuente: TN







