Irlanda del Norte está sumida en una crisis política desde que el partido nacionalista irlandés Sinn Féin se retiró del gobierno, en enero. La situación se agravó con las elecciones del 2 de marzo, cuando los unionistas pro británicos perdieron la mayoría de la que gozaban desde la partición de Irlanda, en 1921.
Un plazo de tres semanas expiró este lunes sin que los partidos norirlandeses rivales -los católicos o republicanos que quieren unirse a la República de Irlanda, y los protestantes o unionistas que quieren seguir formando parte del Reino Unido- lograran superar sus agrias diferencias. Esto generó temores a un colapso de las instituciones de gobierno autonómico establecidas en los acuerdos de paz de 1998 y a una suspensión de la autonomía de Irlanda del Norte para que sea gobernada desde Londres. La última vez que esto pasó, la región tardó cinco años en recuperar su auto gobierno.
Aunque se considera muy poco probable que Irlanda del Norte recaiga en la violencia que el siglo pasado dejó más 3.600 durante varias décadas de enfrentamientos, atentados y represión, la crisis podría incrementar las tensiones religiosas y políticas y congelar el proceso de toma de decisiones ahora que se acerca el Brexit.
La crisis es una indeseada distracción para la primera ministra británica, Theresa May, a dos días de que inicie el procedimiento formal de desconexión del Reino Unido de la Unión Europea (UE) luego del triunfo del Brexit en el referéndum del año pasado.
Mientras que la ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, se ha convertido en una de las mayores críticas de la estrategia de Brexit de May, los líderes de Irlanda del Norte se han mantenido relativamente callados sobre el tema. Ambas regiones votaron contra el Brexit en el referéndum del 23 de junio.
Por ser la única parte del Reino Unido que comparte una frontera terrestre con la UE -con Irlanda-, Irlanda del Norte podría verse seriamente afectada en su economía. Cualquier señal de controles fronterizos podría enojar y alentar a los nacionalistas irlandeses que quieren unir el Sur y el Norte de la isla.
Fuente: Télam







