La Fórmula 1 implementó desde 2021 un límite presupuestario que revolucionó la competencia al equilibrar los recursos entre escuderías. Este tope de gasto permitió una mayor equidad entre los equipos, aumentó la competitividad y niveló las condiciones para contratar profesionales de élite, adquirir tecnología avanzada y construir instalaciones de primer nivel.
Para la temporada 2026, la F1 anunció modificaciones significativas en su estructura de gastos. El aspecto más destacado es el aumento del límite presupuestario general de 135 millones de dólares, llegando ahora a 215 millones. Además, todos los gastos asociados a proyectos de competición deben asignarse íntegramente al presupuesto, reforzando la trazabilidad de los recursos. El nuevo esquema elimina el límite individual para gastos de capital e integra estos montos en el cálculo general, mientras que los costos de salud, seguridad y catering quedan excluidos. Los equipos podrán transferir hasta 2 millones de dólares del presupuesto no utilizado al año siguiente.
En el apartado técnico crítico de las unidades de potencia, se registra un cambio aún más dramático. El tope establecido en 95 millones de dólares para 2023-2025 se eleva a 190 millones para 2026, compensando los mayores costos de desarrollo de las nuevas unidades híbridas. Los nuevos fabricantes como Honda, Ford, Audi y General Motors (Cadillac en 2029) recibieron beneficios especiales, con aumentos de 95 a 148,5 millones de dólares en inversión permitida durante los tres años previos a su ingreso.
Para garantizar la competitividad de todos los participantes, la F1 implementó el mecanismo "ADUO" (Oportunidades Adicionales de Desarrollo y Actualización), que permite a las escuderías con bajo rendimiento elevar el gasto por encima del tope para resolver déficits de fiabilidad o rendimiento, siempre que cumplan los umbrales reglamentarios. Este sistema de compensación técnica y financiera busca nivelar las condiciones entre marcas cuyo motor ya fue homologado.
A pesar de que la nueva normativa facilitó la entrada de nuevos fabricantes y generó expectativa en la industria, los cambios han generado controversia entre pilotos y aficionados. Ante el malestar generalizado, la FIA comenzó a evaluar posibles modificaciones en el reglamento antes de que el campeonato se reanude con el Gran Premio de Miami a principios de mayo.







