El Departamento de Justicia de Estados Unidos implementará significativas modificaciones en el proceso de apelaciones migratorias a partir del 9 de marzo, reduciendo drásticamente los tiempos y opciones para los migrantes.
La nueva normativa establece cambios cruciales: el período para presentar una apelación se reduce de 30 a solo 10 días después de la decisión del juez de inmigración. Además, la desestimación sumaria será ahora el procedimiento predeterminado, lo que significa que un caso solo será considerado si la mayoría de los miembros de la Junta de Apelaciones de Inmigración vota a su favor.
Entre las modificaciones más relevantes se encuentran: la eliminación de escritos de réplica, la limitación estricta de prórrogas y la estandarización del calendario de presentación de documentos. El DOJ busca con estas medidas agilizar un sistema que actualmente arrastra un rezago significativo.
Las estadísticas revelan el problema: las apelaciones pendientes aumentaron de 37.000 en 2015 a más de 200.000 al finalizar el año fiscal 2025. Esta reforma pretende descongestionar el sistema migratorio y acelerar la resolución de casos.
Es importante destacar que la nueva regla no será retroactiva, aplicándose únicamente a las apelaciones emitidas a partir del 9 de marzo contra decisiones del juez o del Departamento de Seguridad Nacional.

