Nueva York ha aprobado una innovadora ley que transforma los derechos de los inquilinos, estableciendo el aire acondicionado como un requisito fundamental de habitabilidad a partir de 2030.
La "Cool Homes For All" (Intro 994-2024) obliga a los propietarios a garantizar sistemas de refrigeración capaces de mantener una temperatura máxima de 78°F (25,5°C) en los dormitorios durante la temporada de calor. Esta normativa busca proteger especialmente a las comunidades vulnerables, ya que actualmente más de 500 personas mueren anualmente por causas relacionadas con el calor extremo.
La implementación será gradual: desde marzo de 2028 los inquilinos podrán solicitar formalmente sistemas de aire acondicionado, y a partir de junio de 2030 será obligatorio para todos los edificios residenciales privados. Los propietarios deberán cubrir los costos de instalación, y el incumplimiento se considerará una infracción grave.
La ley no solo garantiza confort, sino que representa un cambio significativo en las dinámicas de alquiler de Nueva York. Los costos podrían reflejarse en los valores de renta, aunque la ciudad ha prometido establecer estándares para evitar incrementos excesivos.
Esta medida pionera marca un precedente en la protección de los derechos de los inquilinos frente al cambio climático, convirtiendo el aire acondicionado de un lujo a una necesidad básica.







