Franco Colapinto volvió a referirse en octubre de 2026 a la posibilidad de que la Fórmula 1 regrese a la Argentina. El piloto de Alpine considera que la confirmación de una carrera en Ruanda a partir de 2030 no reduce las probabilidades para el país, ya que ambos proyectos responden a negociaciones y plazos diferentes.
Durante el Gran Premio de Estados Unidos de este mes, el argentino sostuvo que la llegada de la competencia africana no modifica el escenario local. "Creo que Argentina tiene las mismas probabilidades que antes. Eso realmente no ha cambiado. Además, lo de Ruanda es en 2030. Así que todavía falta mucho. Por lo que escucho de los rumores, lo de Argentina sería para un poco antes", aseguró el pilarense. El acuerdo con Ruanda prevé un contrato de diez años a partir de 2030, aunque el país aún no comenzó a construir el futuro autódromo.
En condiciones normales, Buenos Aires no podría concretar su regreso antes de 2029, ya que los próximos contratos que vencerán corresponden a México, Singapur y Portugal en 2028. Sin embargo, la posibilidad de que continúe el conflicto de Medio Oriente también podría abrir una plaza para la categoría. La renovación del Autódromo Oscar y Juan Gálvez ya supera el 60% de avance en octubre de 2026 y apunta a recibir al MotoGP en abril de 2027. La última cita de la Fórmula 1 en Argentina fue el 12 de abril de 1998, cuando Michael Schumacher ganó con Ferrari.
Colapinto también respaldó la expansión del campeonato a Ruanda. "Me encanta ir a África. Creo que es algo muy bueno para el deporte incorporar nuevos países, nuevos continentes, incluir a una parte diferente del mundo en esto. Va a ser algo bueno para el deporte", afirmó el joven de 23 años. El piloto mencionó a Malasia como ejemplo de un destino beneficioso para el calendario y los competidores, destacando la importancia de nuevos circuitos y lugares para correr.
Las obras en Buenos Aires demandarán 43.000 toneladas de asfalto para pavimentar la pista y sus sobreanchos. El circuito ya presenta su configuración definitiva con una nueva horquilla diseñada para posibles competencias de Fórmula 1. La supervisión está a cargo de Tilke Engineers & Architects, firma especializada en el diseño de circuitos de competición. Las negociaciones comerciales deben llevarse adelante con Formula One Management, la compañía que posee los derechos de la Fórmula 1.







