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La selección total: Argentina escribió otra página inmortal ante Inglaterra

Argentina eliminó a Inglaterra: la actuación más épica de la historia mundialista

Fuente: Infobae

Argentina escribió una de las páginas más inmortales de su historia futbolística al derrotar a Inglaterra en las semifinales del Mundial 2026, en un partido que trasciende lo deportivo. Llegando al minuto 85 perdiendo 1-0, la selección argentina logró una remontada espectacular que quedará para siempre en la memoria colectiva. Lionel Messi volvió a ser determinante sin necesidad de convertir, consolidándose como el máximo asistidor de la historia de los Mundiales, mientras que el equipo dirigido por Lionel Scaloni demostró ser una máquina táctica perfecta.


Cuarenta años después de México 1986, Argentina volvió a vencer a Inglaterra en una Copa del Mundo en una jornada cargada de significado histórico. Durante la previa, ex futbolistas ingleses habían cuestionado el recorrido argentino e insinuado favoritismos arbitrales. La respuesta llegó donde más duele: dentro de la cancha. A pesar del gol inglés tempranero, Argentina nunca perdió la calma. El himno fue cantado con una emoción pocas veces vista, señal de que el partido había comenzado mucho antes del pitazo inicial.


El desempeño táctico fue magistral. Después del gol de Enzo Fernández en el minuto 45 que igualó las acciones, Scaloni realizó cambios decisivos: el ingreso de Giuliano Simeone por Rodrigo De Paul reforzó el ataque, mientras que la posterior entrada de Nicolás González en la banda izquierda liberó espacios para Lautaro Martínez. Con Inglaterra defendiendo con una multitud de camisetas blancas dentro del área, el equipo argentino encontró los caminos necesarios. El cabezazo de Lautaro en el minuto 85 fue el gol que selló la victoria y que quedará para siempre en la memoria del fútbol argentino.


Lo que distingue a esta selección es su capacidad de funcionar como una totalidad. Nicolás González terminó jugando como lateral derecho, Julián Álvarez cerró como volante por izquierda, y todos defendieron un objetivo común. Esta flexibilidad táctica refleja algo profundo: el sistema está por encima de los nombres, y cada futbolista sacrifica protagonismo si el partido lo exige. Cuando hay que jugar, juega. Cuando hay que correr, corre. Cuando hay que sufrir, sufre. Y cuando hay que ir a buscar la historia, la va a buscar.


Argentina ya no depende de un futbolista individual, ni siquiera de Messi. Funciona como una totalidad donde el todo es más que la suma de las partes. Esta puede ser recordada como la Selección total: la que eliminó a Inglaterra cuarenta años después, la que se clasificó a otra final mundial, y la que probablemente ofreció la actuación más extraordinaria que haya visto la camiseta argentina en la historia de las Copas del Mundo.