En el día de la muerte del papa Francisco, su sobrina Carolina Bergoglio lo despidió con un mensaje conmovedor que recordó su encuentro íntimo en el Vaticano, reflexionó sobre su legado espiritual y reveló cómo su partida marca un nuevo capítulo de conciencia para el mundo.
Carolina Bergoglio vive en la ciudad de Córdoba. Es médica psiquiatra, docente universitaria, esposa, madre, y también sobrina nieta del papa Francisco. Este lunes, el día en que el mundo se paralizó por la muerte del sumo pontífice, Carolina compartió en sus redes sociales un mensaje lleno de gratitud y recogimiento, acompañado de fotos íntimas de su visita al Vaticano junto a su padre y hermanos. Esa experiencia, vivida en 2014, dejó una huella imborrable en su memoria y en su corazón. Más tarde, dejó una reflexión profunda, desde lo personal y también desde lo espiritual.
“La muerte del papa Francisco marca un momento profundamente simbólico en la historia de la humanidad. Fue un líder espiritual que supo hablarle al corazón del mundo con humildad, cercanía y una mirada profundamente humana”, expresó conmovida.
Esa visita que rememora no fue un simple recorrido turístico. Fue un encuentro familiar y espiritual que selló para siempre el vínculo entre el “Papa del Fin del Mundo” y sus seres queridos de Argentina. “Fue un día inolvidable. Recorrimos el Vaticano, pero también compartimos con él una misa privada en la Casa de Santa Marta, su hogar. Nos recibió como familia, con calidez y sencillez”, recuerda.
Carolina había llegado con sus hermanos y su padre, Jorge Ernesto Bergoglio, apenas un año después del histórico “Habemus Papam” pronunciado en la Plaza San Pedro. “Estábamos ahí, donde todo había comenzado”.
Fuente: Tn







