El Ministerio de Salud de la Nación incorporará la vacuna hexavalente al Calendario Nacional de Vacunación desde 2028, con cuatro dosis en lugar de nueve.
La medida fue establecida por la Resolución 1567/2026, publicada en 2026, y apunta a simplificar los esquemas de inmunización de la primera infancia. Según el organismo, la combinación de vacunas busca facilitar el cumplimiento del calendario y ordenar la tarea de los vacunatorios.
¿A quiénes alcanza el cambio?
La modificación alcanzará a los niños nacidos a partir del 1 de enero de 2028. Para ellos, la vacuna reúne en una sola aplicación la protección contra seis enfermedades que hoy requieren dos vacunas distintas.
Actualmente, los bebés reciben la vacuna pentavalente, que protege contra difteria, tétanos, tos convulsa, hepatitis B e infecciones por Haemophilus influenzae tipo b, y otra vacuna contra la poliomielitis, conocida como IPV. Ambas se aplican por separado a los 2, 4 y 6 meses, y el esquema incluye refuerzos entre los 15 y 18 meses y a los 5 años.
Con el nuevo esquema, el calendario queda así:
- Una sola dosis a los 2 meses.
- Una sola dosis a los 4 meses.
- Una sola dosis a los 6 meses.
- Un refuerzo entre los 15 y los 18 meses.
De este modo, las nueve aplicaciones que hoy se necesitan para cubrir las mismas enfermedades pasan a ser cuatro. Además, deja de ser necesario el refuerzo contra la poliomielitis a los 5 años. En total, el cambio evita cinco inyecciones durante la infancia.
Qué lugar ocupa la vacuna hexavalente
La hexavalente no es un desarrollo nuevo. Ya se usa desde hace más de una década en el sector privado argentino y forma parte de los calendarios de otros países de la región. Hasta ahora, en el sistema público, se aplicaba de forma específica a bebés prematuros nacidos antes de las 37 semanas de embarazo y con un peso inferior a 1500 gramos.
Su componente contra la tos convulsa es acelular, es decir, contiene antígenos purificados de Bordetella pertussis en lugar de bacterias completas inactivadas. Según la información oficial citada en la fuente, esta formulación suele provocar menos reacciones frecuentes, como fiebre, dolor o hinchazón en el lugar de la aplicación. Sin embargo, la protección contra la tos convulsa podría durar menos tiempo que la de las vacunas tradicionales.
La especialista Laura García Alonso, médica pediatra y coordinadora de vacunas de Helios Salud, señaló que la simplificación puede mejorar la adherencia sin disminuir la protección. El impacto real en las coberturas, indicó, dependerá también del acceso a los servicios de salud, de la disponibilidad de dosis y de la continuidad de los controles pediátricos.
Qué tenés que saber
- Norma: Resolución 1567/2026 del Ministerio de Salud de la Nación.
- Alcance: niños nacidos desde el 1 de enero de 2028.
- Esquema: dosis a los 2, 4 y 6 meses, y refuerzo entre los 15 y 18 meses.
- Cambio: de nueve aplicaciones a cuatro, sin refuerzo de polio a los 5 años.
- Enfermedades cubiertas: difteria, tétanos, tos convulsa, hepatitis B, poliomielitis e infecciones por Haemophilus influenzae tipo b.

