Oscar "El Negro" González Oro falleció el 25 de septiembre de 2026 a los 74 años en Uruguay, dejando un legado imborrable en la historia de la radio argentina. Su muerte generó una profunda conmoción en el mundo de los medios, donde se destacó como una de las voces más icónicas y respetadas de la industria.
Durante los últimos meses de 2026, el reconocido periodista enfrentó un deterioro progresivo de su estado de salud que impactó significativamente en su calidad de vida. Entre las principales dificultades que atravesaba se encontraban problemas respiratorios, limitaciones para caminar y complicaciones de equilibrio y movilidad. González Oro había compartido públicamente que experimentaba falta de aire al recorrer distancias cortas, una situación que restringía considerablemente sus actividades diarias.
Sus antecedentes médicos jugaron un papel relevante en su situación. En 2017, fue sometido a una cirugía de corazón abierto en la que le colocaron tres bypass tras detectarse obstrucciones en las arterias coronarias. Estas complicaciones cardíacas previas se sumaron a los problemas respiratorios y de movilidad que caracterizaron sus últimos meses. Hasta el presente, no se ha informado oficialmente una causa médica única de su fallecimiento.
Las dificultades físicas que enfrentaba también afectaron su vida personal. El conductor había expresado su preocupación sobre la posibilidad de perder independencia, manifestando: "Nunca voy a pedir asistencia, que me lleven en silla de ruedas porque me da vergüenza, no quiero verme así". Además, sus limitaciones le impedían viajar a Madrid para visitar a sus hijos, una situación que le causaba un profundo impacto emocional.
En los meses previos a su muerte, González Oro compartió en redes sociales reflexiones sobre la vida y el paso del tiempo. Escribió mensajes como "Muy cerca de mi ocaso" y expresó su gratitud: "Recibí mucho a lo largo de esta vida. Ustedes me hicieron vivir enteramente. Gracias por todo y también les di casi todo lo que tenía". Aunque estas publicaciones cobraron relevancia tras su fallecimiento, el propio periodista había aclarado en 2025 que no todas sus reflexiones sobre la muerte se vinculaban directamente con su situación personal.

