«Adiós a las armas, adiós a la guerra, bienvenida la paz», afirmó el líder de las FARC, Rodrigo Londoño, alias «Timochenko», en la ceremonia ante la ONU, celebrada en una zona rural de Mesetas, municipio del centro de Colombia, donde históricamente ese grupo tuvo presencia y cometió numerosos ataques.
Hoy «no termina la existencia de las FARC; en realidad a lo que ponemos fin es a nuestro alzamiento armado de 53 años, pues seguiremos existiendo como un movimiento de carácter legal y democrático que desarrollará su accionar ideológico, político, organizativo y propagandístico por vías exclusivamente legales, sin armas y pacíficamente», agregó.
Además estuvo presente el jefe de la Misión de Naciones Unidas en Colombia, Jean Arnault, quien certificó que los delegados internacionales recibieron de los 6.803 guerrilleros 7.132 armas, las cuales serán fundidas para la construcción de tres monumentos a la paz, reportó la agencia de noticias DPA.
Fuente: Télam







