Las reservas del Banco Central se incrementaron este martes en USD 550 millones, para totalizar USD 38.650 millones. El ingreso de USD 500 millones por un crédito del BID (Banco Interamericano de Desarrollo) fue la principal contribución a los activos, además del aumento en la cotización del oro, que subió 0,8 por ciento.
Desde la salida del cepo cambiario el BCRA dejó de intervenir en el mercado de cambios con operaciones de compra o venta de reservas líquidas. Y fue el ingreso de préstamos de organismos multilaterales de crédito el principal factor alcista para los activos, con la inyección de USD 12.000 millones del FMI (Fondo Monetario Internacional) el 15 de abril, el primer desembolso de un total de USD 20.000 millones por el reciente acuerdo de facilidades extendidas rubricado con la entidad, y otros USD 1.500 millones del BIRF (Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento) el 16 de abril.
Un informe de Adcap Grupo Financiero indicó que “la gran incógnita sigue siendo si, cómo y cuándo el BCRA comenzará a acumular reservas para cumplir con las metas del FMI. Aunque el Banco Central tiene el poder -y se esperaba que lo usara- para intervenir dentro de la banda, creemos que seguirá priorizando su objetivo electoral de controlar la inflación. Por eso, ha reiterado que solo comprará reservas cuando el tipo de cambio toque el piso de la banda”.
En este sentido, el director del BCRA, Federico Furiase, enfatizó que en el corto plazo, el foco principal seguirá siendo la inflación, aun a costa de no acumular reservas.
“Según nuestro escenario base, es poco probable que el Banco Central logre alcanzar las metas de reservas, lo que sugiere que, si no se puede posponer la revisión de junio, el gobierno probablemente solicitará un waiver. ¿Cuáles son las alternativas? El Gobierno está experimentando con su propia versión de dolarización endógena, que incluye un nuevo blanqueo, aún más permisivo, e incentivos para tomar o prestar dólares del exterior mediante las cuentas CERA -cuyos vencimientos comienzan en octubre- con el objetivo de promover el crédito en dólares -que luego se convierte forzosamente a pesos, inflando las reservas-. Esto, sin embargo, conlleva el riesgo de aumentar la exposición financiera frente a una devaluación real -por ejemplo, si la falta de reservas genuinas retrasa el acceso a los mercados más allá de lo que puedan cubrir el FMI y los REPO bancarios», añadió el informe de Adcap.
Fuente: Infobae






