Lionel Messi condujo nuevamente a Argentina a una nueva fase del Mundial 2026, demostrando su liderazgo en el dramático encuentro de octavos de final ante Egipto disputado el 7 de julio de 2026. Aunque no pudo convertir un penal en el primer tiempo, el capitán albiceleste marcó el gol del empate en un momento crucial y brindó una asistencia decisiva, siendo figura en la épica victoria 3-2 que selló el pase a cuartos de final.
En declaraciones a la prensa tras el partido, Messi explicó el profundo impacto emocional que le dejó el error desde los doce pasos. "La verdad me había quedado con mucha bronca por el penal, con mucha angustia por volver a errarlo, por patearlo mal, porque creo que si hubiese hecho el penal en ese momento hubiera cambiado el partido porque estábamos haciendo un buen partido", expresó el rosarino. El delantero de Inter Miami destacó que, a pesar de la frustración inicial, pudo redimirse en los momentos finales del encuentro, contribuyendo decisivamente al triunfo del equipo de Lionel Scaloni.
Con este gol en el Mundial 2026, Messi llegó a su octavo tanto en la historia de las Copas del Mundo, consolidándose como máximo goleador de la competencia con una ventaja de un gol sobre Kylian Mbappé y Erling Haaland, quienes acumulan siete tantos cada uno hasta el 7 de julio de 2026. Este logro refuerza su legado como uno de los grandes protagonistas del fútbol mundial.
Messi elogió ampliamente la mentalidad del equipo argentino, que remontó un adverso 2-0 en contra durante los octavos de final. "Siento, creo y sé que este grupo no baja nunca los brazos y lo demuestra partido tras partido", afirmó el capitán, destacando la capacidad competitiva del plantel. El rosarino subrayó que la capacidad de reacción del equipo en una eliminatoria del Mundial es "una muestra de orgullo, de carácter, de creer y de intentarlo hasta el final".
Reflexionando sobre los momentos más tensos del partido, Messi reconoció que cuando Egipto se puso 2-0 arriba, la situación "se vio fea de verdad". Sin embargo, el desahogo y alivio llegaron cuando el equipo comenzó a reaccionar. "No nos queríamos ir, por eso queríamos seguir intentándolo y gracias a Dios terminamos festejando", expresó el 10, subrayando que Argentina demostró nuevamente su capacidad para competir al máximo nivel sin importar las adversidades en su camino hacia las instancias decisivas del Mundial 2026.

