Tras anunciar la privatización de la empresa Belgrano Cargas y Logística S.A. (BCyL), la Casa Rosada propone implementar un “modelo desverticalizado” para esta compañía lo que implica que la empresa privada que se quedará con el contrato para administrar la infraestructura (como los talleres) será una distinta a la empresa que opere los ferrocarriles.
Actualmente, la firma Belgrano Cargas y Logística S.A. abarca ambos conceptos, lo que en el Gobierno creen que provoca menos competitividad. Según explicaron a TN fuentes involucradas en el proceso de privatización, el modelo “subsana ineficiencias” y busca favorecer el acceso abierto de más empresas (Open Access), lo que evita prácticas anticompetitivas y abusos de posición dominante.
Este lunes 10 de febrero, el Gobierno publicó en el Boletín Oficial el decreto que dio inicio al proceso de privatización total de la empresa Belgrano Cargas. De esta manera, el Estado dejará de ser operador ferroviario del transporte de carga y toda la infraestructura, es decir, del material rodante, las vías, talleres e inmuebles aledaños. Lo único que quedará en manos del Estado son los terrenos y las vías.
Belgrano Cargas es una empresa clave para el desarrollo del país, ya que contiene a tres de las principales líneas de transportes de carga de la Argentina: Línea Belgrano, San Martín y Urquiza. Atraviesa 17 provincias del noroeste y centro del país, por lo que es clave en traslado de granos que tienen destino la exportación.
Será el Ministerio de Economía, a través de la Agencia de Transformación de Empresas Públicas (ATEP) que conduce Diego Chaher, el encargado de llevar adelante la privatización de BCyL.
Fuente: Tn







