A los 87 años falleció Julio Ricardo, una de las figuras más emblemáticas del periodismo deportivo argentino. Con una carrera que se extendió por más de seis décadas, desde 1957 hasta sus últimos trabajos, Ricardo dejó una huella indeleble en radio, televisión y en la dirección institucional de medios deportivos. Su muerte en la Clínica Zabala marcó otro golpe para el mundo del deporte en un contexto de pérdidas significativas de grandes personalidades del sector.
Las despedidas del mundo del fútbol fueron emotivas y unánimes. Víctor Hugo Morales, quien fuera su dupla durante varios años, lo recordó como "el hombre más elegante espiritualmente que hemos conocido" y destacó su carácter noble y directo. "Tan elegante en el micrófono, como en la vida", fue la frase que resumió el legado de Ricardo en boca de Morales. Otros grandes como Ubaldo Fillol, Néstor Centra, Walter Nelson y Leonardo Gentili también expresaron su dolor, reconociendo en Ricardo no solo a un periodista de excepción, sino a un maestro y una persona de profunda calidad humana que trascendía el deporte con conversaciones sobre política, cine y cultura.
La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) emitió un comunicado oficial expresando su "profundo pesar por el fallecimiento del periodista Julio Ricardo, una voz inconfundible que marcó a generaciones de hinchas". Su trayectoria incluyó participaciones en Radio Rivadavia, Canal 7, Radio Nacional y programas emblemáticos como Tribuna Caliente y Fútbol para Todos. Ricardo se destacó por su capacidad de análisis, su neutralidad durante las disputas entre "menottistas" y "bilardistas", y su compromiso con la excelencia periodística.
Nacido el 18 de agosto de 1939, Ricardo comenzó su carrera a los 18 años en Noticias Gráficas. Su padre, José López Pájaro, fundador del Círculo de Periodistas Deportivos, le transmitió una sólida formación intelectual y vocación por el periodismo. En noviembre de 2024, la Legislatura porteña lo reconoció como "personalidad destacada del periodismo deportivo argentino", homenaje que Ricardo recibió con gratitud y reflexión sobre el poder del deporte para unir a las sociedades.
Su legado permanecerá en la memoria del fútbol argentino como símbolo de profesionalismo, elegancia y humanidad. Julio Ricardo no fue solo un periodista de voces inconfundibles, sino un maestro que guió a generaciones con sabiduría, humildad y una pasión genuina por el deporte que supo transmitir con estilo único durante más de sesenta años.







